Tag Archive | carencia

Con buen trabajo pero sin ahorros, ¿cómo consigo hipoteca?

conseguir una hipotecas en los tiempos actuales es difícil

Conseguir una hipoteca en los tiempos actuales es difícil.

No es ningún secreto que la hipoteca y la compra de vivienda son como hermanos siameses, casi siempre es necesaria la primera para poder completar la segunda. o como un salto con pértiga, donde la pértiga es la hipoteca y sin la cual no puedes superar el listón aunque baje un poco de altura.

Lo que cualquier persona busca es comprar una vivienda que se adecue a sus necesidades y gustos y la hipoteca se convierte en un “mal necesario” para poder realizar su sueño de comprar una primera vivienda, cambiar a una vivienda mejor o invertir unos ahorros en una segunda vivienda para disfrutarla o para invertir.

En el recientemente finalizado Salón inmobiliario de Madrid (SIMA) se ha constatado una vez más este hecho: muchos clientes buscan y eligen la vivienda que quieren, negocian y acuerdan el precio con el vendedor y después buscan la financiación necesaria para completar la compra. y es en este punto donde el proceso se atasca.

Las entidades financieras, inmersas la mayoría en un proceso de limpieza de balances, mejora de márgenes y buscando la salida de sus propios inmuebles, dan muy pocas facilidades a quienes se acercan por sus sucursales pidiendo un crédito hipotecario.

No nos engañemos: la mayor parte de la demanda natural de vivienda se encuentra en la formación de nuevos hogares y éstos por definición suelen ser personas jóvenes que se emancipan, bien parejas o solteros. Y aunque estos potenciales clientes de los bancos presenten un perfil de crédito impecable, sin apenas deudas, con buen comportamiento histórico de pago en sus créditos y con un puesto de trabajo estable y bien remunerado, se suelen encontrar con un escollo difícil de superar: las entidades piden un desembolso inicial que ronda el 30-35% del valor de compra de la vivienda (sumando los gastos de compra en torno al 10-12% al 20% mínimo para que el porcentaje de tasación sea inferior al 80%), nivel de ahorros que muchas personas no tienen.

En el cuadro siguiente mostramos un cálculo rápido del nivel de ahorros que se debe aportar en función del importe de la vivienda y el porcentaje de tasación máximo que nos conceda el banco:

Es decir, para una vivienda de 180.000€, se necesita disponer de unos ahorros mínimos de 55.800€ si el banco nos da el 80% del valor de tasación.

¿Qué puedo hacer si no tengo ese dinero ahorrado?

Lamentablemente, no todas las personas que quieren comprar una vivienda disponen de dichos ahorros y posiblemente su capacidad de pagar una cuota razonable sea muy buena, pero no quieren esperar varios años a acumular dichos ahorros. En estos casos, las alternativas para conseguir el préstamo hipotecario se reducen considerablemente, pero siguen existiendo opciones, aunque complicadas.

Cómo organizarse para evitar desengaños

Si nos encontramos en la situación descrita, con buenos y estables ingresos pero con un bajo nivel de ahorros, deberíamos modificar ligeramente nuestro proceso de compra. nuestra sugerencia de los pasos a seguir es:

– Analizar el importe de nuestros ahorros que podemos dedicar a la compra de la vivienda; cuanto más dinero mejor, pero debemos guardar algo para adecuación de la vivienda y compra de mobiliario, así como dejar siempre un remanente para posibles necesidades o imprevistos.

– Calcular sobre dicho importe, cuál sería el valor de la vivienda que podríamos comprar; aquí entran también en juego tus ingresos y las posibles deudas que tengas (puedes utilizar nuestro simulador).

– Si el importe de tus ahorros dividido por el importe de la vivienda, es inferior al 30%, necesitarás recurrir a avalistas o aportar otra vivienda como garantía complementaria.

– Para lograr estar por debajo de dicho nivel tienes cuatro opciones:

  • Negociar a la baja el importe de la vivienda que te gusta, esgrimiendo como argumento la necesidad de cumplir con los requisitos del banco.
  • Reducir tus expectativas y buscar una vivienda de menor importe.
  • Acudir a un familiar para que te preste ese dinero adicional que te hace falta.
  • Posponer la decisión de compra, hasta que consigas el nivel de ahorro necesario.

En resumen, aunque el proceso lógico sería buscar, elegir, negociar el precio de la vivienda y después acudir a los bancos para conseguir la hipoteca, en la situación actual recomendamos invertir el proceso y calcular el importe de préstamo que podríamos obtener y sobre dicha estimación realista centrarse en un precio objetivo de la vivienda.

Noticia extraída de: idealista.com

Anuncios

Carencia en hipotecas: ¿sale caro pagar menos al principio?

Las hipotecas con carencia son aquellas que permiten pagar sólo los intereses (sin reducir el montante de la hipoteca) durante los primeros meses o años de la hipoteca, por lo que permiten pagar una cuota muy reducida al comienzo del préstamo, cuando más difícil suele hacerse el pago. Por eso pueden ser muy atractivas para los que quieren adquirir una vivienda mientras estabilizan su situación financiera o bien necesitan unos primeros meses de pagos suaves para poder hacer frente a gastos como muebles o reformas.

El ahorro durante estos meses suele ser mayor del 50%, ya que solo pagaremos los intereses, sin devolver ni un euro del préstamo al banco. Por ejemplo, para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años a un interés de euribor+ 0,80% tendremos:
  • cuota normal: 660,98 €
  • cuota con carencia de capital: 292,63 € (-55%)
Pero el portal hipotecario helpmycash.com advierte de que no hay que olvidar que este ‘favor’ que nos hace el banco tiene un coste para el hipotecado. Para comprobarlo con precios de mercado, echemos un vistazo a las 5 hipotecas con carencia más baratas de este mes y veamos qué pasa tras el período de carencia y al final de toda la vida de la hipoteca:
*cuotas calculadas para una hipoteca media de 150.000 € a 30 años.
  • La hipoteca de uno-e ofrece hasta 3 años de carencia con un diferencial muy bajo y solo 3 productos vinculados obligatorios (domiciliación de nómina, domiciliación de recibos y seguro de hogar). Lo menos favorable de la oferta es que, al tratarse de una hipoteca online, solo se concede a clientes con muy buen perfil financiero.
  • La hipoteca de Caja de Ávila ofrece 2 años de carencia a un diferencial igualmente bajo. Lo peor es que obliga a crear hasta 7 vinculaciones con el banco: domiciliación de nómina, plan de pensiones, seguro de desempleo, seguro de vida, seguro de hogar, contratación de tarjetas… es el ejemplo perfecto de una hipoteca que parece barata pero no lo es en absoluto.
  • La hipoteca de Banco Popular ofrece 12 meses de carencia a un interés atractivo pero obligando también a contratar 3 productos, además de domiciliar la nómina: plan de pensiones, seguro de hogar y seguro de vida.
  • La hipoteca de tubancaja es bastante similar a la del banco popular solo que cobra un interés un poco más alto. Para tratarse de una hipoteca online, su hipoteca con carencia no se diferencia demasiado de la de cualquier banco online.
  • la hipoteca de caixa geral se asemeja a la de caja de ávila: el interés bajo pero requiere demasiados productos vinculados

Conclusiones

  1. Como se puede ver en la penúltima columna, cada año de carencia encarece el coste total de la hipoteca en más de 1.000 euros, a base de intereses. Por eso es aconsejable contratar el período de carencia más corto posible.
  2. Cuantos más meses de carencia contratemos, más duro será el cambio de cuota cuando termine el período de carencia. Por ejemplo, en el caso de la hipoteca de Caixa Geral, el mes 24 pagaremos una cuota de 261 euros y el mes 25 pagaremos 590, es decir, será necesario prever que nuestros gastos mensuales van a incrementarse, desde entonces y hasta el final de la vida de la hipoteca, en 329 euros.
  3. A medida que necesitamos más meses de carencia, además de aumentar el coste total de la hipoteca, también aumentan los seguros obligatorios, menos en el caso de las hipotecas online que, como ya hemos dicho, no están al alcance de todos los perfiles.
  4. En general, las hipotecas con carencia, sobre todo las de bajo diferencial, obligan a contratar más productos vinculados (hasta 7 y en ocasiones 8 ) que las hipotecas sin carencia (entre 2 y 4). estos productos, en su mayoría seguros, pueden encarecer notablemente la cantidad a pagar cada mes sin ni siquiera necesitarlos. Es necesario preguntar cuántos son y cuánto cuestan para poder calcular si contratarlos va a hacer que paguemos por un lado lo que nos estábamos ahorrando por el otro.
  5. Para saber qué precio total pagaremos por decidir pasar unos primeros meses pagando mucho menos, será necesario sumar al coste extra de intereses (penúltima columna) el precio de todos los seguros obligatorios que no pensábamos contratar.
  6. Así, para elegir la hipoteca con la cuota más baja será necesario (1) buscar un banco que ofrezca el plazo de carencia que necesitamos (de 6 meses a 5 años), (2) buscar y/o intentar negociar un interés bajo, (3) vigilar que no obligue a contratar muchos productos vinculados y (4) controlar que al sumar la cuota con carencia más el coste de los seguros, la cantidad no supere la cuota que hubiéramos pagado con una hipoteca normal.

Noticia extraída de idealista.com